Blog - Escuela Posgrado - Universidad Continental

Descifrando la Pirámide de Aprendizaje de Edgar Dale

Escrito por EPG Universidad Continental | dic 30

Comprender cómo aprenden las personas es fundamental para potenciar la calidad del proceso formativo. En este sentido, la obra de Edgar Dale ofrece a educadores y formadores una herramienta invaluable para diseñar estrategias pedagógicas impactantes. 


En este artículo, exploraremos la Pirámide de Aprendizaje de Edgar Dale y reflexionaremos sobre la importancia del aprendizaje activo.


¿Quién fue Edgar Dale?


Nacido en 1900, Edgar Dale fue un distinguido pedagogo estadounidense que dedicó su vida a entender cómo las personas procesan y retienen la información.


En 1946, Dale publicó su libro Audio-visual methods in teaching, en el que presentó el “cono de la experiencia” (Cone of Experience). Su innovador modelo, que en español es conocido como la “Pirámide de Aprendizaje”, propone una jerarquía de métodos de enseñanza según su efectividad en la retención de información.


Este modelo de Dale ha servido como una hoja de ruta para educadores de todo el mundo, ayudándoles a comprender cómo los diferentes medios pueden afectar el aprendizaje de los estudiantes y proporcionando un marco valioso para el diseño de estrategias pedagógicas más impactantes.


Niveles de la Pirámide de Aprendizaje de Edgar Dale


En la pirámide de aprendizaje de Edgar Dale, las actividades se clasifican en dos grandes categorías: pasivas y activas.


Las actividades pasivas incluyen escuchar, leer y ver. Estas actividades se consideran pasivas porque el aprendiz no participa directamente en el proceso de aprendizaje. En lugar de ello, simplemente recibe la información.


Las actividades activas incluyen decir, discutir, hacer y enseñar a otros. Estas actividades se consideran activas porque el aprendiz participa directamente en el proceso de aprendizaje, procesando la información y aplicándola de alguna manera.

Veamos ahora las actividades de acuerdo al método utilizado:


1. Actividad verbal


Es aquella en la que el aprendiz participa utilizando el lenguaje oral o escrito. Por ejemplo, al escuchar una conferencia o leer un libro. Las actividades verbales son importantes porque ayudan al aprendiz a desarrollar sus habilidades lingüísticas.


2. Actividad visual


Involucra el uso de imágenes o videos. Algunos ejemplos de actividades visuales incluyen: observar un diagrama, ver una demostración o ver una película. Las imágenes y los videos pueden ser de gran ayuda al explicar temas complejos.


3. Actividad participativa


Comprende el decir y discutir. Puede ponerse en práctica en el aula mediante debates. Son importantes porque ayudan al aprendiz a desarrollar sus habilidades de pensamiento crítico.


4. Actividad pura


Involucra la manipulación de objetos y la inmersión práctica. Algunos ejemplos de actividades puras incluyen: experimentos, uso de simuladores, enseñar a otros. Este tipo de actividad es importante porque fomenta la capacidad de resolución de problemas, desarrolla la creatividad y la expresión personal.


Es esencial comprender que la pirámide de aprendizaje no aboga por eliminar los métodos en los niveles superiores, sino más bien por equilibrar y complementar estos enfoques con estrategias de aprendizaje más activas. La combinación inteligente de estos métodos permite a los educadores ofrecer experiencias de aprendizaje holísticas que atienden a diversos estilos y preferencias de aprendizaje.

 

 

 

 

La importancia de la experiencia activa (hands-on)


Según la pirámide del aprendizaje de Edgar Dale, las actividades participativas y puras producen una mayor retención de información que las actividades pasivas. 


Por ejemplo, los estudiantes que aprenden haciendo recuerdan un 75% de la información dos semanas después, en comparación con el 10% de los estudiantes que aprenden leyendo. En la misma línea, quien enseña a otros produce una retención de información del 90%, en comparación con el 5% de quien solo escucha la lección.


Esto subraya la idea de que la experiencia directa del estudiante, también conocida como "hands-on", es crucial para la retención y comprensión profunda del contenido educativo. 


Realizar uno mismo la actividad que se pretende aprender fomenta la conexión directa entre teoría y aplicación, permitiendo a los estudiantes no solo recordar hechos, sino también entender cómo y por qué funcionan. 


Si eres un apasionado por la pedagogía deseoso de sumergirse en el arte de enseñar, la Maestría en Educación con Mención en Docencia en Educación Superior de la Escuela de Posgrado de la Universidad Continental se presenta como la senda idónea para expandir sus horizontes profesionales. ¡Solicita más información!